El boxeo, como toda disciplina de combate, nace del coraje, la disciplina y la pasión por superarse. En el ring se enfrentan no solo dos deportistas, sino dos historias de esfuerzo, de sacrificio y de sueños. Pero hoy, el mundo del boxeo llora. Dos jóvenes guerreros japoneses, Shigetoshi Kotari y Hiromasa Urakawa, dejaron todo en la lona… incluso su propia vida.
Su partida nos recuerda una verdad que muchas veces olvidamos: detrás de cada golpe hay un cuerpo que siente, y detrás de cada cuerpo, una familia que ama y espera. La victoria más grande que un deportista puede alcanzar no siempre está en la mano levantada por el réferi, sino en bajar del ring sano, con la oportunidad de seguir abrazando a los suyos, de seguir soñando, de seguir viviendo.
Que este doloroso episodio sea más que una noticia que se pierde con el tiempo. Que sea un llamado urgente a todos —organizaciones, entrenadores, atletas y aficionados— a valorar la vida por encima de cualquier título, a fortalecer la seguridad y el cuidado dentro y fuera del cuadrilátero, y a recordar que ningún triunfo vale más que el latido de un corazón.
Hoy, el boxeo está de luto. Y en medio del silencio, nos queda el compromiso de honrar a quienes ya no están, cuidando a quienes aún suben al ring.
El boxeo japonés atraviesa uno de sus momentos más dolorosos tras la muerte de dos jóvenes promesas que participaron en la misma cartelera el pasado 2 de agosto en el Korakuen Hall de Tokio. Ambos deportistas, de 28 años, fallecieron a causa de graves lesiones cerebrales sufridas durante sus combates.
Shigetoshi Kotari disputó 12 asaltos por el título superpluma de la Federación de Boxeo de Oriente y Pacífico (OPBF) contra Yamato Hata, combate que terminó en empate. Aunque descendió del ring consciente, colapsó minutos después. Fue trasladado de urgencia y operado por un hematoma subdural, pero murió el 8 de agosto.
Hiromasa Urakawa, por su parte, cayó noqueado en el octavo asalto ante Yoji Saito. También fue intervenido quirúrgicamente, pero falleció al día siguiente, el 9 de agosto, debido a lesiones similares.
La noticia ha conmocionado al mundo del boxeo. Organismos internacionales, como la Organización Mundial de Boxeo (OMB), lamentaron la pérdida y describieron a ambos como “guerreros en el ring”.
En respuesta inmediata, la Comisión Japonesa de Boxeo (JBC) anunció que reducirá de 12 a 10 asaltos los combates por título de la OPBF. Asimismo, convocó una reunión de emergencia para revisar los protocolos de seguridad, incluyendo la evaluación del impacto del corte de peso y otras medidas para prevenir tragedias similares.

