Yoga es la práctica de tolerar las consecuencias de ser tú mismo. (Bhagavad Gita)
Los Beneficios de Practicar Yoga para Niños y Jóvenes
En un mundo lleno de tecnología, horarios ocupados y crecientes demandas académicas, niños y jóvenes enfrentan niveles de estrés y ansiedad nunca antes vistos. En este contexto, el yoga se ha convertido en una herramienta poderosa para promover el bienestar físico, mental y emocional. Aunque tradicionalmente asociado con los adultos, cada vez más escuelas y comunidades están incorporando el yoga en sus programas para niños y adolescentes debido a sus múltiples beneficios.
Beneficios Físicos
El yoga mejora la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio de manera significativa. Estas cualidades no solo ayudan a los niños y jóvenes a desarrollar cuerpos más fuertes y resistentes, sino que también los protegen de lesiones durante otras actividades físicas o deportivas. Además, la práctica regular del yoga fomenta una postura correcta y alivia tensiones musculares que pueden surgir debido a largas horas frente a una pantalla o escritorio.
Beneficios Mentales y Emocionales
El yoga enseña a los niños y jóvenes cómo calmar su mente y manejar el estrés. Las técnicas de respiración y meditación ayudan a reducir la ansiedad, mejorar el enfoque y aumentar la autoconciencia. Estas habilidades son especialmente útiles en la etapa escolar, cuando los exámenes, las tareas y las interacciones sociales pueden ser abrumadoras.
Por otro lado, el yoga fomenta la autoestima y la confianza. Cada vez que un niño logra una postura desafiante o experimenta un momento de calma interna, refuerza su sensación de logro y autocontrol.
Beneficios Sociales
El yoga también promueve valores como la empatía, el respeto y la cooperación. En clases grupales, los niños aprenden a trabajar en equipo, apoyar a sus compañeros y celebrar los éxitos colectivos. Estas habilidades sociales son esenciales para construir relaciones saludables y resolver conflictos de manera positiva.
Un Ejemplo de Ejercicio Sencillo: La Postura del Árbol (Vrikshasana)
La postura del árbol es ideal para niños y principiantes porque combina equilibrio, concentración y fuerza de manera divertida y accesible. Aquí tienes los pasos:
- tComienza de pie, con los pies juntos y los brazos relajados a los lados.
- Lleva el peso a una pierna y dobla la otra, colocando la planta del pie contra el interior del muslo o la pantorrilla (evita colocar el pie sobre la rodilla).
- Junta las manos en posición de oración frente al pecho o extiéndelas hacia arriba como las ramas de un árbol.
- Mantén la mirada fija en un punto frente a ti para ayudar con el equilibrio.
- Respira profundamente y mantén la postura durante 10-20 segundos antes de cambiar de pierna.

Este ejercicio no solo mejora el equilibrio, sino que también ayuda a los niños a concentrarse y encontrar estabilidad tanto física como mental. Es una forma maravillosa de introducir a los más jóvenes en el mundo del yoga.

