Los Reyes Magos no emprendieron un viaje cómodo.
Emprendieron una búsqueda de la verdad.
Siguieron una estrella sin tener garantías,
caminaron largas distancias,
atravesaron penurias
y aun así no perdieron la fe.
En el camino hubo intentos de desviarlos.
Incluso una autoridad poderosa, representada por Herodes,
intentó usar su influencia para apartarlos de su misión.
Pero los Reyes se mantuvieron firmes.
Supieron que cuando la verdad llama, no siempre coincide con la autoridad,
y que seguir el camino correcto a veces implica ir contra la corriente.
No se detuvieron.
No se desviaron.
No traicionaron su propósito.
Y al final, tuvieron su recompensa:
no oro, incienso ni mirra…
sino el encuentro con aquello que da sentido al camino.
Así es también el camino marcial.
Habrá cansancio, pruebas y voces que intenten confundirte.
Pero quien mantiene firme la mirada y clara la intención,
llega.
Sigue tu estrella.
Mantente fiel a tu misión.
El camino recompensa a quien no se rinde.
— Director de Actitud Marcial
